Dioxido de silicio y potasio – 5L – Fertilizante Silic K

Desde 42,02 € IVA Inc.

Silic K es un fertilizante potásico con alto contenido en dioxido de silicio, pensado para aportar equilibrio, estructura y calidad a lo largo del ciclo del cultivo. El potasio favorece un desarrollo más regular y un mejor aprovechamiento del agua, mientras que el silicio refuerza la estructura vegetal, ayudando a obtener plantas más firmes y estables.

Su aplicación se integra fácilmente en programas de nutrición tanto en foliar como en fertirrigación, especialmente cuando el cultivo atraviesa fases de mayor exigencia o condiciones de campo más complicadas. El resultado es un cultivo más consistente y una cosecha de mayor valor: frutos con mejor firmeza, calidad y conservación postcosecha.

Disponible en envases de 5 L

Descripción

Silic K es un fertilizante líquido a base de potasio con una alta concentración de silicio en forma de dioxido de silicio (SiO₂) formulado como solución potásica (Abono inorgánico potásico según RD 999/2017). Está diseñado para aplicación foliar y vía radicular (fertirrigación), integrándose fácilmente en programas de nutrición para mejorar la estructura del cultivo, el vigor y la calidad final de la cosecha.

A diferencia de otros productos que aportan solo un nutriente, Silic K combina el aporte potásico con el refuerzo estructural asociado al silicio, lo que permite trabajar el cultivo de forma más equilibrada durante el ciclo.

¿Qué es el dioxido de silicio?

El dióxido de silicio (SiO₂) es una forma de sílice utilizada para aportar silicio dentro de una estrategia de nutrición. En Silic K, el silicio se incorpora principalmente a las capas epidérmicas del cultivo, favoreciendo una estructura vegetal más consistente y un comportamiento más estable cuando las condiciones de campo se vuelven exigentes (por ejemplo, falta de agua, temperaturas extremas o salinidad).

¿Para qué sirve el silicio? Propiedades y usos del dioxido de silicio en campo

Cuando hablamos de las propiedades y usos del dioxido de silicio en agricultura, el objetivo principal es mejorar la estructura y favorecer una respuesta más regular del cultivo en condiciones de campo. Con aplicaciones regulares, el silicio contribuye a:

  • Reforzar paredes celulares y tejidos epidérmicos, dando lugar a plantas más firmes y mejor estructuradas.

  • Mejorar la consistencia de tallos y tejidos, favoreciendo una mayor estabilidad de la planta.

  • Regular mejor la transpiración y favorecer una mayor eficiencia en el uso del agua.

  • Contribuir a un mejor comportamiento del cultivo en condiciones exigentes asociadas a falta de agua, temperaturas extremas o salinidad.

¿Para qué sirve el potasio? Propiedades y usos del potasio en agricultura

El potasio es uno de los macronutrientes esenciales para el desarrollo de los cultivos y desempeña un papel clave en numerosos procesos fisiológicos. A diferencia de otros nutrientes, el potasio no forma parte de estructuras orgánicas, pero actúa como regulador del equilibrio interno del cultivo.

En agricultura, los usos del potasio están estrechamente relacionados con la gestión del agua, la actividad metabólica y la calidad de la producción. Su presencia adecuada permite a la planta regular la apertura y cierre de los estomas, optimizando la transpiración y el aprovechamiento del agua disponible.

Además, el potasio participa activamente en el transporte de azúcares y asimilados, siendo especialmente relevante en etapas como el llenado del fruto y la maduración. Por este motivo, su aporte es importante en cultivos productivos y en fases de alta demanda fisiológica.

La sinergia potasio + dioxido de silicio en Silic K

La sinergia de Silic K se entiende mejor cuando se observa el cultivo como un sistema: el potasio ayuda a mantener el funcionamiento interno y el equilibrio fisiológico, mientras que el dioxido de silicio contribuye a reforzar la estructura de los tejidos. El resultado es una planta más estable, con una respuesta más regular a lo largo del ciclo.

En la gestión del agua, esta combinación es especialmente interesante: el silicio contribuye a retener agua a nivel celular y a reforzar la estructura de los tejidos, mientras que el potasio regula la transpiración y optimiza el uso y la distribución del agua dentro de la planta. Esto favorece un comportamiento más equilibrado en situaciones de disponibilidad hídrica limitada.

Beneficios del dioxido de silicio en Silic K

El uso de Silic K aporta beneficios directos relacionados con la estructura del cultivo, la gestión del agua, el desarrollo radicular y la calidad final de la producción:

  • Plantas más firmes y estructuradas, con paredes celulares reforzadas que aportan mayor estabilidad a la planta.

  • Menor pérdida de agua por transpiración y mejor eficiencia en el uso del agua, favoreciendo un comportamiento más equilibrado del cultivo.

  • Mayor tolerancia del cultivo ante condiciones ambientales exigentes, como falta de agua, temperaturas extremas o salinidad.

  • Mejor comportamiento del cultivo frente a temperaturas bajas, al reforzarse la estructura celular y la estabilidad de los tejidos.

  • Mejor firmeza del fruto y mejor comportamiento postcosecha, desde un punto de vista estructural.

  • Apoyo al crecimiento vegetativo y al desarrollo del sistema radicular, contribuyendo a un desarrollo más equilibrado.

  • Apoyo a la absorción de fósforo, especialmente cuando este nutriente está menos disponible por situaciones de bloqueo en el suelo.

Beneficios del potasio en la nutrición vegetal

El aporte de potasio en el programa de fertilización se traduce en beneficios directos y fácilmente observables en el cultivo:

  • Mejora del equilibrio hídrico de la planta y mayor eficiencia en el uso del agua.

  • Regulación de la actividad fisiológica y metabólica del cultivo.

  • Favorece el llenado y la uniformidad del fruto, mejorando su calibre y consistencia.

  • Contribuye a una mejor maduración y calidad final de la cosecha.

  • Apoya el correcto funcionamiento del cultivo en fases de alta exigencia productiva.

  • Refuerza el comportamiento general del cultivo cuando se combina con elementos estructurales, como el silicio.

Estos beneficios hacen del potasio un nutriente imprescindible en programas de fertilización orientados a obtener producciones equilibradas, estables y de alto valor comercial.

Composición garantizada

Silic K presenta una formulación equilibrada y altamente asimilable:

  • Dióxido de silicio (SiO₂): 23 %

  • Óxido de potasio (K₂O): 10 %

Formulación líquida totalmente soluble, exenta de cloruros, apta para aplicación foliar y fertirrigación.

Para una definición química detallada, puede consultarse la información disponible aquí

Dosis y modo de empleo del dioxido de silicio (Silic K)

Cultivo Momento de aplicación Dosis en aplicación foliar Dosis en fertirrigación
Cultivos hortícolas Aplicar desde el inicio del desarrollo vegetativo y repetir cada 7-10 días, especialmente en condiciones de alta humedad o estrés ambiental 1,5 – 3 cc/L 3 – 5 L/ha y riego
Frutales, cítricos, vid, almendro, olivo y subtropicales Aplicar en brotación, prefloración, cuajado y desarrollo del fruto. Repetir cada 10-15 días según necesidades del cultivo 2 – 4 cc/L 4 – 6 L/ha y riego
Ornamentales y viveros Aplicar durante el crecimiento activo, especialmente en situaciones de estrés o alta presión de enfermedades 0,75 – 1,5 cc/L 2 – 4 L/ha y riego
Cultivos extensivos (cereales, maíz, arroz) Aplicar en estadios tempranos (macollaje / 4–6 hojas) y repetir antes de floración 2 – 4 cc/L 0,5 – 1 L/ha

Para obtener el mejor rendimiento, se recomienda iniciar las aplicaciones de forma preventiva y mantener una aplicación regular dentro del programa de nutrición del cultivo.

Integración de Silic K en el programa de nutrición

Silic K está diseñado para utilizarse como complemento dentro de un programa de fertilización equilibrado, acompañando al cultivo en las distintas fases de su desarrollo. Su aplicación no sustituye a la fertilización de fondo, sino que refuerza la estructura y el equilibrio del cultivo cuando las necesidades fisiológicas aumentan.

Gracias a su formulación líquida y totalmente soluble, Silic K puede integrarse fácilmente junto a otros fertilizantes habituales, permitiendo mantener una nutrición continua y homogénea. Su uso regular favorece un desarrollo más estable del cultivo, especialmente en etapas de crecimiento activo y formación del fruto, contribuyendo a una respuesta más uniforme y a una mejor calidad final de la cosecha.

Este enfoque permite adaptar la aplicación de Silic K a diferentes sistemas de manejo, tanto en agricultura intensiva como en programas de fertilización más sostenibles.

Compatibilidad, mezclas y almacenamiento

Situación Recomendación Aclaración
Mezcla con productos ácidos No mezclar El carácter alcalino de Silic K puede provocar precipitados y obstrucciones si se mezcla con productos de pH inferior a 7.
Mezcla con productos cúpricos (cobre) Evitar la mezcla Solo se recomienda su uso conjunto en el caso específico del cultivo del olivar.
Orden de incorporación al tanque Añadir Silic K en primer lugar Incorporar Silic K al inicio facilita el control del pH antes de añadir otros productos.
Mezclas con otros fertilizantes Comprobar compatibilidad Se recomienda realizar una prueba previa y verificar el pH de la mezcla antes de la aplicación.
Almacenamiento del producto Lugar fresco y seco Almacenar protegido de la luz solar directa para mantener la estabilidad del producto.
Conservación del envase Mantener bien cerrado Evita contaminaciones y pérdidas de eficacia durante el almacenamiento.
Condiciones de temperatura Proteger de heladas Las bajas temperaturas pueden afectar a la estabilidad del producto.

Refuerza tu nutrición y estructura vegetal

Silic K forma parte de una estrategia de nutrición completa. Para potenciar sus beneficios, puede combinarse con productos como
Algas C50 o
Pepton 85/16.
Juntos ayudan a mejorar el equilibrio nutricional, el desarrollo del cultivo y la calidad final de la cosecha.

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Disponible en envases de 5 L

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Qué forma de dióxido de silicio absorbe realmente la planta

Aunque hablemos de dióxido de silicio (SiO₂), la raíz no absorbe el compuesto como tal. Las plantas incorporan el silicio en forma de ácido monosilícico (H₄SiO₄), también llamado ácido silícico o ácido ortosilícico: una molécula soluble, sin carga y de tamaño reducido que atraviesa la membrana radicular junto con el flujo de agua.

Esta distinción es la clave de todo. La sílice del suelo —cuarzo, arena, silicatos primarios— es químicamente dióxido de silicio, pero está en forma polimerizada e insoluble: la planta no puede usarla. De ahí que un suelo con altísimo contenido en silicio total pueda tener, a la vez, muy poco silicio disponible.

Silic K aporta el silicio en forma soluble y estabilizada junto a potasio, de modo que llegue al cultivo listo para ser absorbido sin depender de los procesos lentos de meteorización del suelo.

Dióxido de silicio agrícola, aditivo E551 y otras formas de sílice

Es habitual confundir productos que comparten fórmula química pero no tienen nada que ver en su uso. Conviene distinguirlos:

  • Ácido silícico soluble (uso agrícola). Forma asimilable por la planta. Es la que interesa en nutrición vegetal y la que aporta Silic K.
  • Dióxido de silicio E551 (aditivo alimentario). Sílice amorfa empleada como antiapelmazante en alimentos y complementos. No es un fertilizante ni tiene función agronómica.
  • Sílice cristalina (cuarzo, arena). Insoluble e inerte para el cultivo. Constituye el grueso del silicio del suelo, pero no está disponible.
  • Tierra de diatomeas. Sílice amorfa de origen fósil. Su interés es su estructura física y su capacidad absorbente, no el aporte nutricional de silicio.

Cuando busques dióxido de silicio para agricultura, la pregunta relevante no es el porcentaje de SiO₂ total, sino qué parte de ese silicio está en forma soluble y asimilable.

Cultivos que más responden al aporte de silicio

La capacidad de acumular silicio varía mucho entre especies, y eso condiciona la respuesta esperable:

Acumuladores altos

Gramíneas en general: arroz, trigo, cebada, maíz y caña de azúcar. Pueden acumular varios puntos porcentuales de silicio sobre materia seca y son las especies donde la respuesta al aporte es más visible, sobre todo en rigidez de tallo y resistencia al encamado.

Acumuladores intermedios

Cucurbitáceas —pepino, calabacín, melón, sandía— y algunas ornamentales. Responden bien al aporte foliar y radicular, en especial bajo condiciones de estrés.

Acumuladores bajos

Tomate, pimiento, berenjena, leguminosas y la mayoría de frutales. Acumulan menos silicio, pero siguen beneficiándose del refuerzo estructural y de la mejora del comportamiento frente al estrés abiótico.

En cultivo hortícola intensivo la respuesta suele apreciarse más en el comportamiento de la planta ante condiciones adversas que en un incremento directo de producción.

Silicio y estrés abiótico en cultivo protegido

En invernadero mediterráneo el cultivo acumula tensiones que no dependen de la nutrición: golpes de calor, elevada radiación, agua de riego con conductividad alta, salinidad progresiva del suelo y desequilibrios hídricos entre el día y la noche.

El silicio se deposita en las paredes celulares de la epidermis formando estructuras de sílice amorfa (fitolitos). Ese depósito aumenta la rigidez del tejido, modera la pérdida de agua por transpiración cuticular y ayuda a que la planta tolere mejor los picos de estrés sin frenar su desarrollo.

En condiciones de salinidad, el aporte de silicio se asocia además a un mejor equilibrio iónico interno, limitando la acumulación de sodio en los tejidos jóvenes.

Cuándo aplicar Silic K a lo largo del ciclo

  • Fase de arraigo y desarrollo vegetativo. El momento de mayor formación de tejido nuevo es cuando el silicio se incorpora con más eficacia a la pared celular.
  • Antes de periodos de estrés previsible. El silicio actúa de forma preventiva: se deposita en el tejido que la planta está formando. Aplicado una vez el daño es visible, su efecto es mucho más limitado.
  • Durante el engorde de fruto. Coincide con la mayor demanda de potasio, lo que aprovecha el doble aporte de la formulación.

El silicio no se redistribuye dentro de la planta una vez depositado. Por eso funciona mejor en aportes repartidos a lo largo del ciclo que en una única aplicación concentrada.

Cómo saber si tu cultivo necesita silicio

No existe un síntoma visual característico de carencia de silicio equiparable a la clorosis del hierro o del manganeso. La decisión se toma por contexto agronómico más que por diagnóstico visual. Son indicios de que el aporte puede tener sentido:

  • Suelos arenosos, muy lavados o con historial de cultivo intensivo prolongado.
  • Cultivo sin suelo, hidroponía o sustratos inertes, donde no hay reserva natural de silicio soluble.
  • Agua de riego con conductividad elevada o problemas de salinidad.
  • Especies acumuladoras cultivadas en ciclo largo.
  • Plantas con porte débil, tallos poco consistentes o que muestran recuperación lenta tras episodios de calor.

En analítica de suelo, el parámetro útil es el silicio soluble o extraíble, no el silicio total.

Errores frecuentes al aplicar dióxido de silicio

  • Fijarse solo en el SiO₂ total. Lo determinante es la fracción soluble y estabilizada.
  • Aplicarlo como producto de rescate. Su efecto es preventivo y estructural, no correctivo inmediato.
  • Concentrar la dosis. El ácido silícico tiende a polimerizar en soluciones muy concentradas y pierde disponibilidad.
  • Mezclarlo sin comprobar compatibilidad. Las formulaciones de silicio y potasio tienen carácter alcalino; consulta el apartado de compatibilidad y mezclas de la descripción antes de combinarlo.
  • Esperar respuesta en una sola aplicación. El beneficio se construye con el tejido que la planta va formando.

Preguntas frecuentes sobre el dióxido de silicio

¿Es lo mismo el dióxido de silicio agrícola que el aditivo E551?

No. Comparten fórmula química (SiO₂), pero el E551 es sílice amorfa empleada como antiapelmazante en alimentación y no tiene uso ni función agronómica. En agricultura interesa el silicio en forma de ácido silícico soluble, que es el que la planta puede absorber.

¿El silicio es un nutriente esencial para las plantas?

Se clasifica como elemento beneficioso, no esencial para la mayoría de especies: la planta puede completar su ciclo sin él. Aun así, su aporte mejora de forma consistente la resistencia estructural y la tolerancia al estrés abiótico, especialmente en cultivo intensivo.

¿Se puede aplicar por vía foliar y en fertirrigación?

Sí, ambas vías son válidas y complementarias. Consulta las dosis concretas de cada modalidad en el apartado de dosis y modo de empleo de la descripción del producto.

¿Qué diferencia hay entre dióxido de silicio y ácido silícico?

El dióxido de silicio es el compuesto en su forma general, mayoritariamente insoluble. El ácido silícico o monosilícico es su forma hidratada y soluble, la única que la raíz puede absorber. Un producto agrícola de silicio es útil en la medida en que aporta silicio en esa forma asimilable.

¿Por qué Silic K combina silicio con potasio?

Porque las demandas coinciden en el tiempo. El potasio interviene en el transporte de azúcares, la regulación estomática y la calidad del fruto, mientras el silicio refuerza la estructura del tejido. Aplicados juntos, cubren la vertiente nutricional y la estructural en la misma operación.

¿El aporte de silicio sustituye a la fertilización habitual?

No. Es un complemento dentro del programa de nutrición, no un sustituto de los macronutrientes ni de los correctores de carencias.