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Acido humico para que sirve
El acido humico para que sirve en agricultura y cómo mejora el suelo
Cuando alguien busca acido humico para que sirve, casi siempre está buscando una respuesta práctica: si realmente mejora el cultivo y en qué situaciones merece la pena.
No hablamos de un “aporte” de nutrientes al estilo de un abono convencional, sino de una herramienta que optimiza el entorno radicular: estructura del suelo, disponibilidad de nutrientes y actividad biológica
Cuando el suelo está pobre en materia orgánica, hay compactación o el cultivo pasa por estrés, el ácido húmico suele marcar más diferencia (ver Franco y Bañón, 1991).
¿Qué es el acido humico?
El ácido húmico es una fracción de la materia orgánica humificada que se forma a partir de la descomposición de restos vegetales y que, en agricultura, se obtiene a menudo de fuentes como la leonardita.
Su valor está en su capacidad de interactuar con el suelo: favorece la agregación y estabilidad, ayuda a retener ciertos nutrientes en la zona de raíces y contribuye a un entorno más activo a nivel microbiano. Por eso se utiliza para mejorar la eficiencia del abonado y la respuesta del cultivo, especialmente cuando el suelo “no acompaña”.
Aquí es importante diferenciar:
- Acido humico (AH). Fracción de mayor tamaño molecular. Una forma clásica de distinguirlo: es soluble en extracción alcalina, pero precipita cuando el pH se ajusta a ~2.
- Ácido fúlvico (AF). Fracción más pequeña y más “reactiva” (más grupos ácidos). En esa misma separación, los AF permanecen en disolución cuando se acidifica el extracto. Además, suelen tener más -COOH (carboxilos), lo que aumenta su capacidad de interacción con nutrientes/metales (ver Franco y Bañón, 1991).
- Extracto húmico total. Suele ser la suma de fracciones (AH + AF) declaradas como “extracto húmico total”. Normalmente como 15% p/p (con 13% de acido humico y 2% de fúlvicos).
Acido humico para que sirve en el suelo
Aquí entramos en valor técnico real: cuando el suelo mejora, la planta lo nota.
| MEJORA LA ESTRUCTURA DEL SUELO | Ayuda a que el suelo haga mejor “grumo” y se apelmace menos. Se nota en menos apelmazamiento, mejor entrada del agua y, en arenas, más retención: el suelo aguanta mejor entre riegos. |
| AUMENTA LA CAPACIDAD DE INTERCAMBIO CATIÓNICO | Hace que el suelo “agarre” mejor nutrientes (como K, Ca, Mg y amonio) y los mantenga más cerca de la raíz. Se nota en una nutrición más regular y mejor eficiencia del abonado. |
| MOVILIZA NUTRIENTES BLOQUEADOS | Favorece que algunos nutrientes estén más disponibles cuando hay bloqueos (pH alto, caliza, antagonismos), especialmente micronutrientes. Se nota cuando el cultivo responde mejor donde antes “no tiraba” el abonado. |
| ESTIMULA LA MICROBIOLOGÍA DEL SUELO | Aporta carbono funcional y favorece la actividad biológica del suelo. Se nota en una raíz más activa, mejor arranque tras trasplante y recuperación más rápida después de estrés. |

Acido humico para que sirve en la planta
Aunque su acción principal es en el suelo, el resultado se traduce en respuesta de planta, sobre todo vía raíz
| MAYOR DESARROLLO RADICULAR | Favorece una raíz más activa y con más “exploración”. Se nota en mejor arranque tras trasplante, más regularidad y mejor respuesta cuando el suelo era limitante. |
| MEJOR ABSORCIÓN DE NUTRIENTES | Al mejorar el entorno de la raíz, la planta aprovecha mejor el abonado. Se nota en una nutrición más estable y en que el cultivo “tira” mejor con la misma estrategia de fertilización. |
| MÁS VIGOR VEGETATIVO | Si había compactación, mala aireación, poca retención o poca vida en suelo, al quitar frenos la planta gana ritmo. Se nota en crecimiento más uniforme y menos parones. |
| MEJOR TOLERANCIA AL ESTRÉS | En ciertos escenarios se usa como apoyo para que el cultivo aguante mejor. Se nota en menos caída de vigor cuando aprieta el estrés y mejor recuperación posterior (especialmente si la aplicación va al suelo/raíz). |
| MEJOR EFICIENCIA DEL RIEGO | Si el suelo retiene mejor y la raíz explora más, el agua se aprovecha mejor. Se nota en que el cultivo aguanta mejor entre riegos y responde con más estabilidad. |

Dosis y cuándo aplicarlo
Situaciones típicas donde suele tener más sentido:
- Suelos pobres en materia orgánica (muy frecuente en arenas, suelos muy trabajados o con poco aporte orgánico).
- Tras trasplante/plantas jóvenes (objetivo: que la raíz arranque).
- Suelos compactados o con mala estructura (en paralelo a prácticas que realmente descompacten).
- Programas intensivos de fertirrigación (para mejorar eficiencia y “amortiguar” el sistema suelo-raíz).
Si hablamos de un acido humico liquido como Humic K, las aplicaciones serían las siguientes:
| HORTÍCOLAS | 2-3 L/ha cada 8-10 días |
| CULTIVOS EXTENSIVOS | Aplicar 50 L/ha repartidos en varias aplicaciones, durante las diferentes etapas del cultivos. |
| CÍTRICOS, OLIVOS, FRUTALES, ETC. | 40-60 L/ha en varias aplicaciones desde la preparación del suelo hasta las distintas fases del cultivo. |
Errores típicos
- Esperar un efecto “verde” inmediato. Su efecto principal es el suelo; lo que se ve arriba suele venir después.
- Usarlo para “tapar” un mal abonado. Si falta N, P, K o micros, hay que corregir el plan.
- Aplicarlo sin objetivo (ni diagnóstico de suelo, ni problema de estructura, ni baja MO).
- No respetar compatibilidades de mezcla. Muchos extractos/humatos son alcalinos (por ejemplo, Humic K pH 9–10); si los metes en caldo muy ácido puedes provocar inestabilidades.
- Quedarse corto en manejo del suelo. Sin prácticas de estructura (materia orgánica real, cubiertas, reducción de compactación, riegos bien hechos), el techo de mejora es limitado.
- No dar tiempo. En suelo, muchas mejoras se evalúan por campaña, no por 48 horas.
FAQ sobre el acido humico para que sirve
Sirve para mejorar el suelo y el entorno de la raíz: estructura, retención de agua, actividad microbiana y eficiencia en el aprovechamiento de nutrientes. En bibliografía técnica se le atribuyen funciones como mejorar la estructura del suelo, reducir pérdidas por lixiviación, activar flora microbiana, favorecer el sistema radicular y facilitar la absorción de nutrientes.
A nivel práctico: el extracto húmico total suele ser el conjunto de fracciones (húmicos + fúlvicos). Los ácidos húmicos y fúlvicos se diferencian, entre otras cosas, por su comportamiento de solubilidad: los húmicos precipitan al acidificar fuerte, mientras que los fúlvicos permanecen en disolución
Normalmente se usa como mejorador/estimulante del sistema suelo-raíz, no como un fertilizante “de kilos”.
Depende del problema inicial. Si lo aplicas para arranque/enraizamiento, lo más habitual es notar antes la respuesta en raíz, vigor y regularidad. Si buscas estructura del suelo, suele ser más progresivo (semanas/meses) y se nota en riego, tempero y estabilidad del suelo.
En ensayos y revisiones se reporta que el efecto sobre parte aérea suele estar ligado a mejoras del sistema radical, especialmente cuando la aplicación va al suelo.
Puede ser útil como parte de la estrategia porque ayuda a mejorar el entorno radicular y la eficiencia del abonado, pero no “cambia” un suelo calizo de la noche a la mañana. En calizos suele encajar mejor en programas continuados (suelo/fertirrigación) que como parche puntual.
Puede ayudar como bioestimulante y como soporte de la raíz, y en literatura científica se describe su capacidad de incrementar tolerancia a estreses abióticos.
Se puede mezclar muchas veces, pero no a ciegas. Los ácidos húmicos tienen comportamiento sensible al pH (pueden precipitar si el caldo se acidifica fuerte), así que con ácidos potentes o ciertas sales conviene hacer prueba de jarra y, si hay duda, separar aplicaciones
Referencias
- Franco, J.A., & Bañón, S. (1991). Efectos de las sustancias húmicas sobre el crecimiento vegetal y la absorción de nutrientes. Scientia Horticulturae, 69, 44–53.
- Hernández-Campos, R., Robles, C., Calderín-García, A., Castañeda-Hidalgo, E., Muñiz-Becerá, S., & Perez-Alvares, S. (2024). Ácidos húmicos inducen crecimiento y protección contra el estrés hídrico en maíces nativos de México. Ecosistemas y Recursos Agropecuarios, 11(1), e3947.